"YO SOLA"
Seguramente os suene esa frase de "Yo sola, yo sola, yo sola" reclamando de forma enérgica y reiterada la autonomía para hacer algo. Y ese niño o niña, tiene razón. Pero no toda, claro está. ¿En qué tiene razón? En que hay muchas cosas que, aunque con dificultad, puede hacer por sí misma. Cosas que hacemos los adultos reemplazando su capacidad de acción. Pero, ¿por qué no toda? Porque algunas cosas no puede hacerlas sin un riesgo grave para su integridad física.
Ahí está la clave, en que los familiares, maestros/as... establezcamos la barrera entre lo que puede hacer solo/a y lo que no.
"Yo sola" es el título de uno de los capítulos que el maestro, entre otras dedicaciones, Miguel Ángel Santos Guerra, incluye en su libro "La pedagogía contra Frankenstein".
Dicho capítulo trata sobre la importancia de dotar al niño/a de autonomía, de manera que se favorezca el desenvolvimiento de éste en las diferentes situaciones que se le irán presentando a lo largo de la vida.
A continuación, os presento un extracto del citado libro:
Un maestro contaba siempre una historia al terminar la clase, pero los alumnos no siempre entendían el significado.
-Maestro -lo encaró uno de ellos una tarde- usted nos cuenta los cuentos, pero no nos explica su significado.
-Pido perdón por eso -se disculpó el maestro-, permíteme que en señal de reparación te invite a comer un rico melocotón.
-Gracias, maestro -respondió halagado el discípulo.
-Quisiera para agasajarte, pelar el melocotón yo mismo. ¿Me lo permites?
-Sí, muchas gracias -dijo el alumno.
-¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano un cuchillo, te lo corte en trozos para que sea más fácil comerlo?
-Me encantaría. Pero no quisiera abusar de su generosidad, maestro.
-No es un abuso si yo te lo ofrezco. Sólo deseo complacerte... Permíteme también que lo mastique antes de dártelo.
-No, maestro. No me gustaría que hiciera eso -se quejó sorprendido el alumno.
El maestro hizo una pausa:
-Si yo os explico el sentido de cada cuento, sería como daros de comer una fruta masticada.
Evidentemente, la dotación de autonomía es una tarea ardua y compleja, pero no podrá negarse que se trata de una de las herramientas esenciales para vivir.








